Nicaragua urge de una transformación socioecológica centrada en la educación

Para hablar de desarrollo se debe articular primero, el tema de la ética con el tema del cuido de la naturaleza y de la sostenibilidad ambiental y social. 

F Ebert

Con el objetivo de abrir un espacio de análisis y debate en temas significativos para el país, la Academia de Ciencias de Nicaragua (ACN), en conjunto con la Fundación Friedrich Ebert y Red Local, llevaron a cabo el Seminario Nacional: Transformación Socioecológica como respuesta a las Crisis del Desarrollo, temas para iniciar la Reflexión en Nicaragua.

Este evento da continuidad al debate iniciado por dichas organizaciones desde el año pasado sobre el tema del desarrollo en el país, con el objetivo de establecer puntos de convergencia o divergencia en una discusión que hasta ahora, no se ha logrado en el país.

El doctor Manuel Ortega, presidente de la ACN, explica que la Academia ha venido trabajando cuestiones como la energía, el agua, el cambio climático, la seguridad alimentaria, la educación científica y el conocimiento como factores de desarrollo; la defensa de la biodiversidad y la sostenibilidad natural y social, con el fin de repensar alternativas a los graves problemas que aquejan actualmente al mundo y sobre todo, a Nicaragua.

Las temáticas que ha trabajado la ACN, han sido escogidas debido a que actualmente el mundo se encuentra sumido en la más grande crisis de su historia: una crisis financiera, energética, climática, alimentaria, ecológica, social, ética y de convivencia democrática en condiciones de igualdad e inclusión.

Nehemías López Carrión, coordinador de programas en la Fundación Friedrich Ebert en Nicaragua, explicó que la transformación socioecológica representa una salida al insostenible sistema económico y social que se encuentra agotado, teniendo cuenta la relación ante la crisis social, ecológica y económica de Nicaragua, pero sin definir objetivos concretos. No se trata de una receta, solamente es un marco de referencia para construir un nuevo discurso alternativo a esta crisis, ya que “la trasformación es una respuesta a los desafíos de nuestra época”, asegura Carrión.

Asimismo, como punto central de la discusión, se enfatizó que la transformación del modelo de desarrollo en Nicaragua choca con un límite estructural muy importante, la educación. “Todos nuestros estudios indican que el país no puede lograr saltos sostenibles en su desarrollo sin educación. Ningún megaproyecto nos sacará mágicamente de la pobreza sin hacer esfuerzos sostenidos en el tiempo, para garantizar una educación de calidad”, explicó Ortega.

Los especialistas además coincidieron en que la educación es un factor extraordinariamente potente, que incide en el mejoramiento de la productividad, la innovación, la agregación de valor a la producción, la adaptación y creación de tecnología apropiada, pero también centra su atención en una cultura que mejora las relaciones con la naturaleza y con los seres humanos.

Para la doctora Katherine Vammen, miembro de la ACN y decana de la Facultad de Ciencia Tecnología y Ambiente de la UCA, el agua es un factor clave para la transformación socioecológica, pues Nicaragua es un país agricultor, que cuenta sobre todo, con las preocupaciones del cambio climático que profundiza en todos los impactos ambientales.

Por esta razón y muchos más, es necesario poseer el conocimiento correcto referente al cambio climático en el país, para ofrecer mayores y mejores soluciones. Por otro lado, las instituciones educativas que se han empeñado en promover una mejor educación ambiental, deben concebir que la educación a nivel interdisciplinario y socioeconómico, es fundamental para razonar sobre los procesos que se están viviendo actualmente.

El coordinador de la Red por la Democracia y el Desarrollo Local, Amaru Ruiz, expone que hay temas que no son negociables, porque “las áreas protegidas en nuestro país, son concebidas como territorios para la conservación. Son servicios ecosistémicos, como el agua, el aire, el propio bosque y la diversidad”.

Finalmente, el doctor Ortega asegura que: “La Academia de Ciencias de Nicaragua insiste en que el país priorice la educación y asigne los recursos necesarios para mejorar no sólo la cobertura, sino también la calidad. Ello incluye la promoción sostenida de la educación científica y el apoyo a la investigación”.